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sábado, 18 de julio de 2009

Imaginería quijotesca

En estos días y hasta el 30 de agosto visita Buenos Aires una muestra sobre el maestro Salvador Dalí, con material propiedad de Enrique Sabater, su amigo y secretario personal, titulada "Dalí, los ojos del surrealismo." Allí recomiendo no perderse la serie de cuadros dedicados a Don Quijote.

En la web el lugar ideal para regocijarse con imágenes quijotescas de grandes pintores y diversas estéticas es la página del mexicano Museo Iconográfico del Quijote.

domingo, 1 de marzo de 2009

La verdadera voz del profesor

Así le llamamos los fanáticos a este capítulo (el sexto) de la serie animé Arjuna: la chica de la Tierra. Sintéticamente, el argumento de esta serie corta consiste en el despertar de Arjuna Ariyoshi, una jovencita japonesa que un día muere en un accidente de motocicleta. Es revivida por un ángel, Chris (un avatar del tiempo, en realidad, TI1), a cambio de que lo releve en la lucha contra Ra-jer un monstruo nacido del dolor de la Tierra frente a la contaminación y la alteración de la armonía de los elementos impuesta por la cultura humana. Ella acepta el pacto porque no quiere dejar a su amigo amado, Tokio, ni a su madre pero todavía no entiende nada de nada, la verdad. Así que su despertar no es ni más ni menos que aprendizaje, todo el tiempo Arjuna está aprendiendo y es un problema deshacerse de conceptos sobre el conocimento. La profundidad de los planteos éticos acerca del saber y de la organización social Occidental es durísima en cada capítulo.



Lo comparto aquí porque nos habla muy directamente de nuestro lugar . Pero además, porque no pude dejar de recordarlo al leer "No más Educación con Tecnología, nota de Daniel Krichman en su estupendo blog El tilo de Olivos de la que cito:

En el discurso de los docentes iniciados

37531816 f40a468f83 m No más Educación con TecnologíaMuchos de nosotros, tomamos los argumentos del mercado (y no los de la educación) para promover el uso de la tecnología en las aulas. Usamos el discurso tecnológico para vender a nuestros pares las nuevas prácticas y nos quedamos ahí, fascinados. En el proceso de silenciamiento, hemos ido aceptando que nuestras razones no son importantes. La palabra del mercado es más pesada. Hay un Otro más autorizado que nosotros a la hora de reclamar por la creencia. El Estado está ausente en esa pulseada y no aporta el marco de referencia esperable ante semejante transformación. La educación ha extraviado los postulados de soberanía que tuvo alguna vez. Los docentes estamos por nuestra cuenta.

El resultado de esa deriva es que la brecha lingüística y cultural no deja de ensancharse. Cada docente que se pone en marcha termina aplicando su propio método. En los años que llevo trabajando para acompañar a profes de diferentes grupos etarios y formaciones a transitar los meandros de la mediación de TICs en las prácticas áulicas, los primeros tramos muestran, para casi todos, el mismo patrón de comportamiento: El docente no cree que las TICs puedan ser un recurso valioso para el aula. Hasta que las descubre. Una vez que comienza a explorar sus potencialidades, se lamenta por no haber podido acceder a ellas mucho tiempo antes. Entonces las lleva al aula. Implementa lo que cree que es más conveniente, basado en sus propias experiencias. El resultado es que nadie participa. Está sólo/a frente a sus pares, a la institución y a los alumnos. En poco tiempo más extraerá la conclusión obvia, basada en su propia experiencia: Hay que trabajar mucho más. No es para mí. Algunos, los menos, se vinculan en grupos para pensar alternativas a la nueva situación que tienen. La mayoría, de una u otra manera queda paralizada confirmando su propia profecía y alimentando la máquina de la frustración: no es para ellos.

No importa que en el camino hayamos repetido permanentemente que no se trata de trabajar más, sino de hacerlo distinto. La empresa resulta demasiado grande para un acometedor solitario. Internet es una red de máquinas. Falta construir la red humana.


Valga la asociación entre estas dos citas como homenaje al trabajo que nos tomamos, cada vez que decidimos que no es fácil y allá vamos, mejor juntos. Que tengamos un buen año, compañerxs. (Lean la nota de DanielK porque no tiene desperdicio.)

jueves, 24 de mayo de 2007

Criterios para el formato Blog

Un listado de criterios para escribir en un blog. Tomado de Consultoría Artesanal, un excelente blog español. Hay más para seguir leyendo...

El punto 14 (opinión personal): Titular con criterio periodístico, con frases "gancho" o "buzzwords" como dicen en USA.



(...)En principio, creo que voy a sumar y, si acaso, matizar respecto a lo que Alorza escribe. Me han salido trece puntos. Hay que ver qué mala suerte:
  1. Primero la idea, el contenido. Tiene que venirme una idea. Por eso mis borradores de posts son innumerables. Reflejan ideas por desarrollar. La idea es el principio. Lo peor es sentirte sin ideas.
  2. Informalidad. Cada cual que busque su estilo, pero no entiendo el blog como un discurso de frase larga. Aquí caben, con lógica mesura, los tacos, algún que otro exabrupto. Eso sí, siempre que bordee el territorio de la ironía. Si molesta, hay que saber dialogar para reconducir.
  3. Punto de provocación. Relacionado con lo anterior, no veo un blog de discurso neutro. Para eso están los ensayos y textos de mayor longitud. Es lo que trato de hacer de vez en cuanto con pequeñas ideas radicales.
  4. Frases cortas. Estoy con Alorza. Mi modelo: Baroja. Para qué liar más este mundo. Lo bueno, si breve, dos veces bueno. Y ya sé que mi diarrea mental a veces me traiciona. Perdón, perdón.
  5. Citar, que no sólo enlazar. Me refiero a que hay mucha gente que no está enlazable. Pero merecen la reseña. Mejor personas concretas que entidades.
  6. Personalizar. Quiero decir que la noticia más repetida que puedas contar deberías personalizarla. Si no, qué sentido tiene que volvamos a repetir lo mismo. Siempre hay un matiz, un detalle que es el que ha captado tu atención. Mete el dedo en la llaga.
  7. Listar, enumerar, párrafos cortos. Me temo que las dioptrías galopan sobre frases largas en párrafos profundos. Una pequeña contribución a la salud ocular. Parece que leemos de forma más descansada lo que está separado en partes identificables con claridad.
  8. Un punto de riesgo con el lenguaje. Prefiero probar alguna que otra excentricidad a la hora de usar el lenguaje. Pueden ser palabras que no existen, pueden ser anglicismos que a saber dónde acabarán, pueden ser tantas cosas.
  9. Enfatizar lo que creo importante cuando el texto se me alarga. Creo que tengo que ayudar a quien lee a que capte lo esencial en poco tiempo. Quizá en otras épocas no fue así, pero la polución informativa es espectacular.
  10. Trato de no hacer faltas de ortografía. Es que soy el clásico tiquismiquis.
  11. El título del post es el punto final. A veces me ha llegado nítido desde el principio. Pero muchas veces lo re-titulo tras haber escrito el artículo.
  12. Empezar con una frase corta que capte atención. Puede descolocar o ir al grano, pero lo primero que escribes es lo primero que habitualmente alguien lee. La primera frase puede llevar a seguir leyendo. Pero también puede llevar a otra cosa, mariposa.
  13. Revisar rápido. Siempre reviso lo que he escrito, pero a veces me doy cuenta de que te lleva a usar mucho tiempo extra. Por eso, revisar, reviso, pero sin pasarse. Luego siempre puedes re-publicar (o sea hacer "república").

Claro, esta es la forma en pretendo escribir. Otra cosa es que lo consiga. Por cierto, que procuro introducir alguna fotografía sugerente, buscada dentro de las sujetas a licencia Creative Commons en Flickr, por ejemplo. La imagen capta también la atención. Esta es la gran pelea del momento: que te detengas a leer este post. Por cierto, si lo estás haciendo, gracias.

martes, 22 de mayo de 2007

¿ De qué sirve un profesor? por Umberto Eco

En La Nación de hoy, Umberto Eco reflexiona sobre un tema que es recurrente para quienes trabajamos en la temática Educación y TIC: el rol de la escuela en la era de internet y,de manera más específica, del docente.

Transcribo la nota, para que no se pierda.

¿De qué sirve el profesor?

Por Umberto Eco
Para LA NACION

¿En el alud de artículos sobre el matonismo en la escuela he leído un episodio que, dentro de la esfera de la violencia, no definiría precisamente al máximo de la impertinencia... pero que se trata, sin embargo, de una impertinencia significativa. Relataba que un estudiante, para provocar a un profesor, le había dicho: "Disculpe, pero en la época de Internet, usted, ¿para qué sirve?"

El estudiante decía una verdad a medias, que, entre otros, los mismos profesores dicen desde hace por lo menos veinte años, y es que antes la escuela debía transmitir por cierto formación pero sobre todo nociones, desde las tablas en la primaria, cuál era la capital de Madagascar en la escuela media hasta los hechos de la guerra de los treinta años en la secundaria. Con la aparición, no digo de Internet, sino de la televisión e incluso de la radio, y hasta con la del cine, gran parte de estas nociones empezaron a ser absorbidas por los niños en la esfera de la vida extraescolar.

De pequeño, mi padre no sabía que Hiroshima quedaba en Japón, que existía Guadalcanal, tenía una idea imprecisa de Dresde y sólo sabía de la India lo que había leído en Salgari. Yo, que soy de la época de la guerra, aprendí esas cosas de la radio y las noticias cotidianas, mientras que mis hijos han visto en la televisión los fiordos noruegos, el desierto de Gobi, cómo las abejas polinizan las flores, cómo era un Tyrannosaurus rex y finalmente un niño de hoy lo sabe todo sobre el ozono, sobre los koalas, sobre Irak y sobre Afganistán. Tal vez, un niño de hoy no sepa qué son exactamente las células madre, pero las ha escuchado nombrar, mientras que en mi época de eso no hablaba siquiera la profesora de ciencias naturales. Entonces, ¿de qué sirven hoy los profesores?

He dicho que el estudiante dijo una verdad a medias, porque ante todo un docente, además de informar, debe formar. Lo que hace que una clase sea una buena clase no es que se transmitan datos y datos, sino que se establezca un diálogo constante, una confrontación de opiniones, una discusión sobre lo que se aprende en la escuela y lo que viene de afuera. Es cierto que lo que ocurre en Irak lo dice la televisión, pero por qué algo ocurre siempre ahí, desde la época de la civilización mesopotámica, y no en Groenlandia, es algo que sólo lo puede decir la escuela. Y si alguien objetase que a veces también hay personas autorizadas en Porta a Porta (programa televisivo italiano de análisis de temas de actualidad), es la escuela quien debe discutir Porta a Porta. Los medios de difusión masivos informan sobre muchas cosas y también transmiten valores, pero la escuela debe saber discutir la manera en la que los transmiten, y evaluar el tono y la fuerza de argumentación de lo que aparecen en diarios, revistas y televisión. Y además, hace falta verificar la información que transmiten los medios: por ejemplo, ¿quién sino un docente puede corregir la pronunciación errónea del inglés que cada uno cree haber aprendido de la televisión?

Pero el estudiante no le estaba diciendo al profesor que ya no lo necesitaba porque ahora existían la radio y la televisión para decirle dónde está Tombuctú o lo que se discute sobre la fusión fría, es decir, no le estaba diciendo que su rol era cuestionado por discursos aislados, que circulan de manera casual y desordenado cada día en diversos medios –que sepamos mucho sobre Irak y poco sobre Siria depende de la buena o mala voluntad de Bush. El estudiante estaba diciéndole que hoy existe Internet, la Gran Madre de todas las enciclopedias, donde se puede encontrar Siria, la fusión fría, la guerra de los treinta años y la discusión infinita sobre el más alto de los números impares. Le estaba diciendo que la información que Internet pone a su disposición es inmensamente más amplia e incluso más profunda que aquella de la que dispone el profesor. Y omitía un punto importante: que Internet le dice "casi todo", salvo cómo buscar, filtrar, seleccionar, aceptar o rechazar toda esa información.

Almacenar nueva información, cuando se tiene buena memoria, es algo de lo que todo el mundo es capaz. Pero decidir qué es lo que vale la pena recordar y qué no es un arte sutil. Esa es la diferencia entre los que han cursado estudios regularmente (aunque sea mal) y los autodidactas (aunque sean geniales).

El problema dramático es que por cierto a veces ni siquiera el profesor sabe enseñar el arte de la selección, al menos no en cada capítulo del saber. Pero por lo menos sabe que debería saberlo, y si no sabe dar instrucciones precisas sobre cómo seleccionar, por lo menos puede ofrecerse como ejemplo, mostrando a alguien que se esfuerza por comparar y juzgar cada vez todo aquello que Internet pone a su disposición. Y también puede poner cotidianamente en escena el intento de reorganizar sistemáticamente lo que Internet le transmite en orden alfabético, diciendo que existen Tamerlán y monocotiledóneas pero no la relación sistemática entre estas dos nociones.

El sentido de esa relación sólo puede ofrecerlo la escuela, y si no sabe cómo tendrá que equiparse para hacerlo. Si no es así, las tres I de Internet, Inglés e Instrucción seguirán siendo solamente la primera parte de un rebuzno de asno que no asciende al cielo.

La Nacion/L’Espresso (Distributed by The New York Times Syndicate)

(Traducción: Mirta Rosenberg)

Link permanente: http://www.lanacion.com.ar/910427

sábado, 28 de abril de 2007

Teléfonos celulares, nuevos alumnos y lo simbólico

Visto en Moebius, por Carlos Neri

El uso de las tecnologías por parte de los adolescentes y la relación con el deterioro de las prácticas de lectoescritura parece ser un problema globalizado. Vía CNN Technology me llega Report: Text messaging harms written language (la mensajería de texto daña la lengua escrita).

Seguir leyendo, que viene con segunda...

martes, 17 de abril de 2007

Para tod@s

Hola a tod@s.

Estuve chusmeando rápidamente, muy rápidamente los blogs sugeridos en la nota "Diez años de blogs" del 15 de abril, y realmente se abre un mundo increíble. Les recomiendo, especialmente, a las chicas Bestiario. Me pareció muy interesante y divertido.

Pilarlacoord